Después del intenso fin de semana, hemos pasado un día de turismo bordelés. A primera hora, después de intercambiar impresiones, hemos cogido el autobús camino de Saint-Emilion.

Es un pueblo precioso en el que hemos podido pasear y visitar la iglesia subterránea más grande de Europa, excavada en la roca. Después de comer y hacernos una foto de grupo, algunos hemos subido al campanario, para ver una excelente vista.

Por la tarde, hemos visitado una bodega, donde hemos podido conocer el proceso de creación del vino.

A las cinco y media, al regresar al colegio, cada uno se ha ido a casa de su correspondiente.

Continuará…