Después de varios días de viajes y turismo, hoy ha tocado hacer una jornada de «trabajo» en Burdeos.

Hemos comenzado con una recepción del director, que nos ha contado un poco de la historia del colegio y nos ha invitado a un pequeño desayuno. Después, ha llegado un momento especial. Los alumnos distribuidos en pequeños grupos, han podido asistir a tres horas de clase en el colegio de sus compañeros franceses. Aunque muchas cosas funcionan como en nuestro colegio, son muchas las diferencias que han ido notando. Pero ha sido, en general, una buena experiencia.

Después hemos comido con el resto de los alumnos franceses para, por la tarde, disfrutar de una jornada deportiva en el polideportivo. Es una pena que el tiempo no haya acompañado (llueve), porque hemos tenido que hacerlo dentro en vez de en el patio. Pero no ha sido grave. Fuera o dentro podemos jugar y divertirnos todos juntos, jugando al voleyball.

Y después del deporte, una pequeña merienda todos juntos, antes de volver cada uno a casa con su correspondiente.