En enero de 2021, hace ya cinco años, la borrasca Filomena cubrió Madrid de nieve y cambió durante varios días nuestra vida cotidiana. Las calles quedaron bloqueadas, los parques y colegios cerraron y nuestro centro también se vio afectado.

Para muchos fue una experiencia sorprendente, pero también nos hizo darnos cuenta de cómo los fenómenos meteorológicos extremos pueden influir directamente en nuestro día a día.

Filomena nos ayuda a entender mejor qué es el cambio climático y por qué es tan importante cuidar el medio ambiente. Aunque una gran nevada pueda parecer algo puntual, este tipo de situaciones cada vez son más frecuentes e intensas debido al calentamiento global.

Por eso, desde el colegio seguimos trabajando para educar en el respeto por la naturaleza y en el cuidado de la Tierra, enseñando pequeños gestos diarios —como reducir residuos, ahorrar energía o cuidar los espacios comunes— que, sumados, pueden marcar una gran diferencia.

Cuidar el planeta es cuidar nuestro futuro.