Fin del Camino

“Tal día como hoy -25 de junio- hace un año, estaba llegando a Santiago de Compostela.

110 kilómetros. cinco días caminando desde Sarria. Mochila a la espalda. Salidas antes del amanecer. Casi una hora de caminata en silencio y con noche cerrada. Una sola parada al día. El objetivo era llegar pronto para encontrar sitio en los albergues públicos para casi cuarenta personas.

Porque no siempre la vida viene con reserva previa (€) hecha.

Me uní al Camino de un colegio concertado con treinta y tantos alumnos de 1.º de Bachillerato y seis monitores: profesores, catequistas, responsable de pastoral y algún directivo. Yo no conocía a los chavales y, como tampoco tenía un papel muy definido, me autoproclamé enfermera ayudante cura-ampollas y masajista de urgencias.

Empecé atendiendo el primer día a tres o cuatro. Al día siguiente ya tenía «consulta» y cola de espera. Horas dando masajes a gemelos cargados, tirones y dolores varios. Recuerdo especialmente la llegada a Madrid, ya de madrugada. El mismo día que entramos en Santiago empapados por un diluvio y regresamos agotados en autobús. Al bajar, varios chavales me presentaban a sus padres:

-Mira, mamá, ella es Chus y nos salvó con sus masajes.

¿Cómo me emocionó tanto aquello?! Era una sensación de recompensa enorme. Distinta, difícil de explicar… Más profunda desde luego que muchas satisfacciones profesionales que he vivido. Pero hubo algo durante el Camino que me tocó más:

Por las noches, o en las comidas, cuando los alumnos no estaban delante, escuchaba a los monitores hablar de ellos:

– He visto a Fulanito un poco plof. Ya sabéis lo que tiene en casa… Hay que estar cerca.

– Menganita está muy seria. A ver si mañana puedes caminar un rato con ella y ver qué pasa, Pablo.

– Qué bien! ¿No veis a Zutanita ya super integrada y feliz? ¡Qué alegría!. Hay que seguir atentos con ella…

Y así continuamente. Con un cariño y una atención impresionantes. Muchos colegios dicen: «Cuidamos el bienestar emocional de nuestros alumnos», o «el alumno en el centro de nuestra actividad». Pero eso es una declaración. No es un posicionamiento. El posicionamiento aparece cuando, en medio de un Camino de Santiago, ves a varios adultos -educadores- pendientes de que un adolescente no camine solo con sus preocupaciones. Cuando ves a varios chavales cargar dos mochilas durante kilómetros porque otros compañeros ya no puede más.

Cuando descubres que algunos necesitan ir delante, otros detrás, algunos solos algún rato, otros siempre en grupo, unos necesitan caminar rápido y apenas descansar y otros arrastran los pies agotados y suplican “una paradita de 2 minutos”… y a todos, en cada etapa, se les reconoce su sitio y su esfuerzo.

Cuando compruebas que, más allá de las matemáticas, la lengua, el inglés, o las notas de la PAU… hay educadores que conocen las heridas invisibles de cada alumno y se sienten responsables de cuidarlas.

Eso es posicionamiento. Eso es identidad. Eso construye marca. Y eso es también educación.

Hay colegios que consiguen que un alumno, años después, diga: «Aquí me cuidaron. Aquí yo importaba.»

Y hay pocas promesas de marca más poderosas que esa”.

Chus

Día 5: O Pedrouzo- Santiago

Santiago recibió a nuestros peregrinos con los brazos abiertos. Tras una etapa feliz, viendo la llegada más cerca, la peregrinación llegaba a su fin.

La Plaza del Obradoiro fue testigo de la alegría de alumnos y monitores. Tras muchas dificultades superadas, exigiéndose al máximo y emociones a flor de piel, se completaba el Camino de Santiago.

Tras la misa del peregrino en la Catedral y una rica comida, disfrutaban de tiempo libre por el centro de la ciudad para conseguir recuerdos (fotos, souvenirs, dulces típicos…)

Dan las gracias por todo lo vivido. El Camino es la vida, y estos alumnos lo han superado con creces.

Día 4: Arzúa- O Pedrouzo

La peregrinación iba llegando a su fin… la penúltima etapa se presentaba dura como las anteriores, pero con la ilusión de ver Santiago ya muy cerca…

Tras superar los kilómetros, llegan los peregrinos al albergue de O Pedrouzo dispuestos a descansar, pero sobre todo, a dedicar la tarde a compartir su experiencia en el Camino.

Unas dinámicas en grupos y una todos juntos hicieron aflorar los sentimientos. Se sienten muy agradecidos a esta vivencia… sobre todo por haber conocido a tantos y tantos peregrinos, cada uno con su historia particular y sus motivaciones. Agradecen, sobre todo, que Teo y sus amigos hayan querido compartir con ellos su testimonio, y hayan sido testigos de la aventura del Camino de Santiago SASR 2026.

Santiago espera con ansia… y los peregrinos están preparados para terminar su aventura.

Día 3: Palas de Rei- Arzúa

Hoy los alumnos de 1.° Bachillerato se levantaron en Portomarín a las 4 de la mañana porque tocaba un día muy duro y de mucho calor, tras un croissant y una magdalena se fueron con el agua bien rellena para andar la etapa más dura y más lenta. Los primeros 30 minutos fueron en silencio al igual que los otros días para reflexionar y conectar con Dios. Tras un largo camino llegaron a Melide donde comieron un rico pulpo aunque más que comida fue desayuno. Pero les sirvió para lo que iba a ser el momento más duro del camino y tras subidas y bajadas constantes, lloros y dolores pudieron llegar a Arzúa.

Ya en Arzúa después de comer unos buenos huevos con patatas fritas tuvieron un ratito de descanso muy necesario. Luego hicieron un taller con los grupos donde respondian preguntas y hablaron con sus monitores y más tarde fueron a la misa del peregrino.

Ya después de un largo día cenaron un buen bocata de queso y membrillo y se fueron a dormir para poder con la etapa del día siguiente.

Día 2: Portomarín – Palas de Rei

En el día 2 del Camino de Santiago los alumnos de 1º de bachillerato fueron desde Portomarín hasta Palas de Rey.

Se levantaron a las 5 de la mañana y tras un rico desayuno empezaron a andar. Como el día anterior, los primeros 30 minutos fueron en silencio, un momento que les sirvió para reflexionar. Después de varias horas caminando y alguna que otra cuesta, disfrutaron de un rico snack, con galletas y frutos secos. Tras el descanso continuaron su camino hasta el albergue.

Por la tarde, tuvieron un taller de masajes con aceite que les sirvió para relajarse y recuperarse. Después disfrutaron todos juntos viendo el partido de España, interrumpido por una lluvia con granizo. También disfrutaron en la tirolina que había en el albergue.

Por último prepararon unos ricos bocadillos de atún para cenar, junto con sandía y melón y se fueron a descansar para recuperar fuerzas.

Día 1: Sarria – Portomarín

El viernes 19 de junio los alumnos de 1.° Bachillerato de Catecumenado, después de un breve acto con las familias, pusieron rumbo a Sarria. Tras un duro descanso en el autocar y el disfrute de varios partidos del Mundial llegaron a su destino. 

Tomaron un rápido desayuno y comenzaron a andar. Los primeros 30 minutos de su marcha los realizaron en completo silencio para disfrutar el camino en soledad. Y luego comenzaron las risas y la cháchara.

 Hasta su primera parada a la mitad del trayecto se encontraron con muchos peregrinos que les desearon un buen camino y les regalaron una sonrisa. Al llegar a la mitad pararon a almorzar unas galletas y un poco de chocolate.

 Los últimos kilómetros hasta Portomarín se les han hecho cuesta arriba pero gracias al esfuerzo y al apoyo mutuo han conseguido terminar la etapa.

Han celebrado la Misa del Peregrino, compartiendo la Fe con otras personas de todo el mundo.

Cenaron un rico bocadillo y a descansar… próxima etapa….Palas!