Día 4

La última jornada del voluntariado en Almería ha estado marcada por las despedidas, la emoción y la oportunidad de mirar atrás para valorar todo lo vivido durante estos días.

La mañana comenzó con diferentes actividades para los dos grupos de voluntarios. Los alumnos que habían estado colaborando con Cruz Roja disfrutaron de una jornada en la playa junto a los niños, compartiendo con ellos unas últimas horas de diversión y convivencia. Por su parte, el grupo que realizaba su voluntariado en el Colegio Virgen de la Chanca acudió al cine junto a los niños para disfrutar de una mañana diferente.

Al llegar la hora de la comida, el grupo de Cruz Roja regresó al centro, donde tuvo lugar uno de los momentos más especiales del día: la despedida de los niños con los que habían compartido tantas experiencias a lo largo de la semana. Después de varios días de juegos, actividades y momentos compartidos, llegó la hora de decir adiós y agradecer todo lo vivido juntos. Como recuerdo de esta experiencia, Cruz Roja quiso tener también un detalle con los alumnos, entregándoles un pequeño regalo a cada uno.

Tras la intensidad de la mañana, la tarde comenzó con un merecido descanso para recuperar fuerzas. Con las energías renovadas, todos se reunieron de nuevo en el Colegio Virgen de la Chanca para realizar una actividad muy especial: pintar juntos un mural con el que dejar una huella visible de su paso por el colegio y de todo lo que esta experiencia de voluntariado había significado para ellos.

A continuación, el grupo participó en la celebración de la Eucaristía, un momento para dar gracias por todo lo vivido durante estos días. Tres de los compañeros, sin embargo, permanecieron trabajando para terminar los últimos detalles del mural y conseguir que quedara completamente finalizado antes de la despedida.

La noche estuvo dedicada a disfrutar de los últimos momentos juntos. El grupo compartió su última cena de esta experiencia y, posteriormente, salió a tomar un helado junto a los marianistas alojados en La Chanca, poniendo así un broche especial a unos días en los que la convivencia y el espíritu de familia han estado siempre presentes.

Antes de finalizar la jornada llegó uno de los momentos más emotivos de toda la experiencia. Los alumnos compartieron una reflexión grupal en la que pudieron hacer balance de la semana, valorar su propia experiencia y expresar todo aquello que el voluntariado había despertado en ellos. El encuentro terminó de una manera especialmente significativa cuando Domingo entregó a cada alumno una carta escrita por Elvira, acompañada de un regalo, un gesto que puso el cierre perfecto a una semana difícil de olvidar.

Con las maletas preparadas y muchas experiencias que llevarse de vuelta a casa, los alumnos pusieron fin a su última jornada en Almería. Atrás quedan los juegos con los niños, los encuentros y testimonios, las nuevas realidades descubiertas, los momentos de oración, las conversaciones y, sobre todo, las personas que han formado parte de este camino.

Termina así una experiencia de voluntariado que comenzó con la ilusión de ayudar a los demás y que concluye con la sensación de haber recibido mucho más de lo esperado. Una semana que deja recuerdos, aprendizajes y vínculos que permanecerán en cada uno de ellos y que, como el mural que han dejado en La Chanca, será una huella de todo lo compartido y vivido juntos.

Día 3

La tercera jornada del voluntariado ha estado marcada por el aprendizaje, el encuentro y el descubrimiento de distintas realidades sociales presentes en Almería.

El día ha comenzado con una charla impartida por Cáritas Diocesana de Almería, en la que los alumnos han podido conocer de cerca la labor que esta entidad realiza con las personas migrantes. Durante la sesión, les explicaron que muchas de ellas llegan a las costas almerienses en patera y que, tras ser rescatadas por la Guardia Civil en aguas españolas, reciben una primera acogida en las instalaciones de Cáritas. Allí encuentran alimento, ropa, atención básica y un espacio seguro donde recuperarse después de un viaje especialmente duro. La charla permitió al grupo acercarse a una realidad que, en muchas ocasiones, permanece invisible, y valorar el importante trabajo de acogida y acompañamiento que realizan tantos voluntarios y profesionales.

Tras este primer momento de reflexión, los alumnos continuaron con su labor de voluntariado. Repartidos entre la Cruz Roja y la escuela de verano, compartieron la mañana con los niños, mientras algunos de los grupos disfrutaban también de una jornada en la piscina. Juegos, sonrisas y mucha ilusión protagonizaron unas horas que volvieron a recordarles que el servicio también se construye a través de los pequeños gestos y del tiempo compartido.

Después de comer y de un merecido descanso, la tarde ofreció la oportunidad de conocer una de las tradiciones más arraigadas de la ciudad. Los alumnos asistieron a la procesión de la Virgen del Carmen, acompañando su recorrido hasta el puerto, donde la imagen fue embarcada para continuar la procesión por el mar. Fue una experiencia especialmente significativa, que les permitió acercarse a una celebración muy querida por los almerienses y descubrir una expresión popular de fe profundamente ligada a la historia de la ciudad.

La jornada concluyó con una nueva charla, esta vez a cargo de la asociación Almería Acoge, dedicada a favorecer la integración de las personas migrantes. A través de su testimonio, los alumnos conocieron el trabajo que realiza la entidad para acompañar a quienes comienzan una nueva vida en nuestro país, ofreciéndoles orientación, apoyo y oportunidades para construir un futuro con dignidad.

Este tercer día ha combinado el servicio con la formación y la reflexión. Los alumnos regresan con una mirada más amplia sobre la realidad de la inmigración, agradecidos por el tiempo compartido con los niños y enriquecidos por el conocimiento de las tradiciones y de las personas que, desde diferentes ámbitos, trabajan cada día para construir una sociedad más acogedora y solidaria.

Día 2

La segunda jornada del voluntariado ha estado llena de momentos de servicio, convivencia y descubrimiento.

El día ha comenzado con un momento de oración tras el desayuno. A partir del Evangelio del día, los alumnos han dado gracias por la oportunidad de vivir esta experiencia y han preparado juntos el corazón para la intensa jornada que les esperaba.

A continuación, el grupo se ha desplazado a los centros de verano, donde ha compartido la mañana con los niños. Además de colaborar en el reparto del desayuno y la comida, los alumnos han organizado y participado en distintas actividades, disfrutando de una mañana marcada por la alegría, el compañerismo y el servicio a los demás.

Después de la comida, el grupo ha recibido con ilusión a Javier Molina, que se incorporaba ese día a la experiencia de voluntariado. Con el grupo ya al completo, pusieron rumbo al Parque Natural del Cabo de Gata, uno de los enclaves más emblemáticos de la provincia de Almería. La visita les permitió contemplar algunos de los paisajes más espectaculares de la costa almeriense y disfrutar de una tarde diferente en contacto con la naturaleza.

La excursión concluyó con un refrescante baño en la playa, un momento de descanso que también sirvió para seguir fortaleciendo la convivencia y estrechar los lazos entre todos los participantes.

Para poner el broche final a la jornada, los alumnos compartieron la cena mientras disfrutaban juntos de la victoria de la selección española, cerrando así un día repleto de experiencias, sonrisas y buenos momentos.

Con la satisfacción de todo lo vivido, el grupo afronta con ilusión las próximas jornadas, convencido de que esta experiencia de voluntariado seguirá dejando una huella imborrable en cada uno de ellos.

Día 1

Los alumnos de 2.º Bachillerato han comenzado su experiencia de voluntariado en Almería con una jornada repleta de encuentros, aprendizaje y servicio.

La mañana ha transcurrido en el Colegio Virgen de la Chanca, allí, los alumnos han compartido tiempo con los niños, participando en distintas actividades y disfrutando de una mañana llena de alegría, cercanía y compañerismo. La jornada también ha incluido una visita a Cruz Roja, donde han podido conocer de cerca parte de la labor social que esta institución desarrolla en la ciudad.

Tras la comida y un breve descanso, el grupo se ha desplazado a la Casa de Nazaret para encontrarse con los residentes del centro. A través de sus testimonios y conversaciones, los alumnos han descubierto historias de vida llenas de experiencia y sabiduría, viviendo un momento especialmente enriquecedor que les ha permitido poner en práctica la escucha, la empatía y el acompañamiento.

Para finalizar el día, han visitado la Gruta de la Virgen de Lourdes, donde han compartido un momento de oración y agradecimiento por todo lo vivido durante esta primera jornada. Después, han recorrido algunos rincones de la ciudad de Almería, disfrutando también de la riqueza cultural y del ambiente de la ciudad.

Este primer día ha sido un magnífico comienzo para una experiencia de voluntariado que, sin duda, estará marcada por el servicio, el encuentro y el compromiso con quienes más lo necesitan.